
Empresario barcelonés radicado en Ecuador desde 1974, marcó un antes y un después en el desarrollo de la industria de ferias, eventos y convenciones del país. Su llegada coincidió con una etapa en la que la actividad ferial ecuatoriana estaba concentrada principalmente en exposiciones artesanales y comerciales de menor escala. Desde entonces, Rull impulsó un nuevo modelo de gestión basado en estándares internacionales y convirtió a Guayaquil en escenario de importantes encuentros vinculados con el turismo, la gastronomía y la cultura. Entre sus principales iniciativas destaca la Feria Internacional de Turismo en Ecuador(FITE), considerada una de las obras más representativas de su trayectoria. Durante más de una década, este encuentro se consolidó como una plataforma para la promoción de los destinos y atractivos turísticos del Ecuador ante operadores, mayoristas, expositores y profesionales procedentes de distintos mercados internacionales. A este proyecto se sumó Guayaquil Gastronómico, una propuesta pionera que contribuyó a visibilizar la riqueza culinaria nacional y a posicionar a la gastronomía como un componente estratégico de la actividad turística y económica. La iniciativa evidenció el potencial de la cocina ecuatoriana como herramienta de promoción cultural y generación de nuevas oportunidades para el sector. En el ámbito cultural, Rull también apostó por fortalecer el vínculo entre Guayaquil y la industria editorial. En 2006 impulsó la creación de Expolibro, Feria Internacional del Libro, concebida como un espacio de encuentro entre editoriales, escritores y lectores. Sus sucesivas ediciones congregaron a autores y miles de visitantes, contribuyendo adinamizar la actividad cultural de la ciudad.
La trayectoria de Jaime Rull trascendió la organización de eventos. Su gestión introdujo en Ecuador conceptos de promoción turística cruzada y modelos de comercialización ferial utilizados internacionalmente, contribuyendo a profesionalizar esta actividad y a fortalecer la proyección del país como destino para congresos, ferias y encuentros especializados. Su labor también fue reconocida fuera de Ecuador con distinciones como la “Carabela de Plata”, otorgada en España por su aporte al estrechamiento de vínculos a través del turismo.
Con estas iniciativas, Rull dejó una huella en la evolución del turismo de reuniones y en la promoción de la gastronomía y la cultura ecuatoriana. Su legado está ligado a una etapa en la que las ferias dejaron de ser únicamente espacios de exhibición comercial para convertirse en plataformas de promoción turística, intercambio cultural y generación de oportunidades para Ecuador.
